lunes, 8 de julio de 2019

"La Tierra Prometida"

"La Tierra Prometida"
¡Solo personas!, las palabras se repetían como un mantra a lo largo de toda la fila que avanzaba temerosa, protegida por el oscuro manto de la noche.
Cabras, ovejas, gallinas y hasta algún buey, fueron quedando abandonados tras la columna de migrantes que marchaban hacia lo que consideraban un mundo libre.
Josef, un niño de seis años de grandes ojos color azabache, apretaba un gatito contra su pecho del que se negaba a separarse. Al llegar a la primera línea de la frontera, temió que aquellos guardias le quitasen su mascota. Se aferró al minino e inocente, cerró los ojos al pasar junto a los uniformados. Una mano lo asió por el hombro y lo detuvo.
- ¡Solo personas!, le dijo con un cerrado acento.
El niño lo miró con ojos de desconsuelo, pero el hombre le arrebató el gato con un gesto brusco y lo arrojó lejos.
El tumulto continuó su marcha empujando al niño que había perdido al único ser que le quedaba de su familia. La travesía sería larga y dura hasta llegar a una tierra nueva, sin guerras, y donde todos tuvieran una oportunidad.
- ¡Josef!, una voz grave hizo que el niño se detuviese. Se giró y, a pesar de tener los ojos anegados de lágrimas, pudo vislumbrar a un enorme hombre que, con una sonrisa, le devolvía su felino.
El chiquillo, con la voz quebrada dijo:
-¡Gracias Moisés!, ahora sé que nos llevarás a la Tierra Prometida