miércoles, 13 de enero de 2010

DP

El timbre sonaba con crueldad inusitada en el interior de su cerebro, la noche no había sido fácil, el estómago iba a reventarle si antes no lo hacía la cabeza...
- ¡Va, va! logró balbucear sintiendo que su cabeza se partía en dos.
Llegó hasta la puerta, como detective precavido echó un vistazo por la mirilla;
¡era Jacinto!
- lo mato, pensó mientras abría la puerta...
-¡Buenos Días!, gritó el joven oliendo en exceso a colonia barata, aquí te traigo café.
Esas palabras reconfortaron al investigador que tomó el café y se desplomó en un sofá lleno de ropa sucia.
Mientras Jacinto, un joven de diecinueve años ilusionado con ser un detective famoso, se afanaba en adecentar la casa-oficina de González, le preguntaba con un tono de voz exageradamente vital para el estado en que se encontraba el expolicia.
-¿Anoche salió a celebrar el caso resuelto de la señora Piquet?
El recuerdo del whisky y del caso resuelto se apelmazó en su mente, bonito caso el que acababa de resolver y pingües beneficios que le había reportado.
No pudo dejar de sentir una erección al recordar como se resolvió el caso y una mueca se dibujó en su rostro.
(continua en eroti-k)

viernes, 8 de enero de 2010

El jardín azul

Este año, los Reyes Magos han vuelto cargados de regalos, como recordareis los más viejos del lugar, el año pasado, usaron su magia para encontrar el libro de Teresa Cameselle, "La hija del Cónsul".
No podían dejar de sorprenderme en su visita anual, haciendome un regalo que me emocionara; para ello, se valieron del alma de mis compadres, y así, entre la magia del gremio, la agilidad de mi compadre y el tesón y fuerza de mi comadre, nació "El jardín azul. Volumen I"



Dedicatoria:

Confiamos en que este sea el primer volumen de una obra muy extensa en la que siga prevaleciendo tu esencia,... tu verdad. Que todo el mundo te conozca; se asome a tu ventana y se aproximen a ti a través de ella, para orgullo de quienes te queremos y sabemos cuánto te queda por decir...
Con toda nuestra admiración y cariño:
Antonio, María josé y tus ahijadas, Candela y Aitana.


Prólogo del libro:

... y en su lento avance por sendas inhóspitas, se alzaban a su paso de entre la espesa vegetación, imponentes castillos de piedra; ante sí, se abrían férreos puentes sobre agitados ríos; monolitos inspirados en culturas ancestrales, resurgían de sus propias ruinas, mientras que, personajes aterradores en connivencia con bellos efebos, danzaban en torno a él al son de acordes jamás antes oídos, conformándose en armonía los elementos de un paisaje de azul incomprensible...
A Amador.
María José Andrade Izquierdo



Gracias de todo corazón.