lunes, 12 de diciembre de 2011

Cartas perdidas

Entrevistador: ¡Buenos días!
Entrevistado: Buenas...
E:.- Hoy contamos con el privilegio de haber contactado con un oyente que nos llama !desde el futuro¡, es un placer personal decirles que tenemos entre nosotros para responder a todo lo que queramos al Sr....
E:.- Llame me X, Sr. X.
E:.-Muy bien Sr. X, díganos...¿desde que año nos llama?
E:.- 14 de Agosto de 2.035.
E:.- ¡Vaya!...ummmm...unos cuantos años por delante.Y díganos...¿Que situación vivimos en ese año?
E:.-¿A qué se refiere usted?
E:.- No se, en general.
E:.- ¿En general?...pues...bien.
E:.- Ya, ya, ¿podría ser más explícito?
E:.- Sí.
E:.- Ya veo...la Casa Real, ¿Quién es el Rey?
E:.-Juan Carlos
E:.-¿I?
E:-Sí claro...
E:.- ¿Felipe y Letizia no tendrán varón?
E:.- Sí que lo tendrá Felipe, pero no con Letizia, su hijo nacerá de Naomi Campbell.
E:.-¿Cómo?, ¿Qué me estás contando?, ¿Qué ha ocurrido en la Casa Real?
E:.- Bueno, con lo del lío del Duque, la pelea en público de los príncipes, el infarto del Rey, las revueltas sociales, la crisis y todo aquello que ocurrió a finales del 12; La Monarquía cambió.
E:.- Me deja sin palabras...
E:.- No solo la Monarquía, cambiaron muchas instituciones...la Monarquía no desapareció, se conserva como los castillos medievales; bien de interés histórico y cultural...el pueblo los mantienes solo como interés turístico.
E:.- En fin...hable nos de la crisis, ¿Como fue?
E:.- Pi-pi-pi-pi
E:.-Hemos perdido comunicación con el Señor X, en breve intentaremos conectar con él. No se vayan, les amenizaremos con una canción....
http://youtu.be/Nlkugty2NDA

viernes, 25 de noviembre de 2011

La cena

Aquella tarde se despidieron como de costumbre, un roce, unas caricias, compartir una cena, un adiós sin despedida...
La mañana soleada parecía tranquila hasta que aquel saco oscuro la envolvió, notó como la elevaban sin aparente esfuerzo e iba a caer en esa celda de rejas. Cuando quiso darse cuenta, estaba casi congelada sobre aquel mármol. Apenas podía respirar y se sentía desorientada y desubicada.
Volvió a perder el conocimiento; Cuando quiso darse cuenta, estaba en un pequeño charco de agua salada, seguía todo oscuro, pero empezaba a notar un cierto calor por su bajo vientre que le producía placer.
Pronto el agua se puso a una temperatura elevada, y seguía aumentando. El agrado se convirtió en malestar. Hizo lo imposible por salir de aquel agujero que resbalaba. Todos sus miembros arañaban las paredes de aquella cuba en un vano y desesperado intento por salir a la superficie.
Cuando el agua estaba hirviendo, logró sacar una pata por la tapadera de aquella olla y contemplar vagamente una cara de satisfacción al ver como su cena se cocía.
Aquella tarde, la nécora buscó inútilmente a su compañera de juegos.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Minulandia: paraguas

En Minulandia, los paraguas vivían en la calle, apoyados contra paredes, colgando de ramas de árboles o dejados caer en farolas o bancos...Así cuando llovía, los habitantes de este diminuto país, solo tenían que alargar la mano y abrir uno de esos paraguas para protegerse de la lluvia. Cuando escampaba o llegaban a un destino, solo tenían que volver a dejarlos apoyados en la pared.
Un día, pregunté por esta curiosa costumbre, y uno de sus habitantes me dijo que ellos no eran nadie para tener hacinados y prisioneros a los paraguas en paragüeros...

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Eternidad

El tibio sol otoñal calentaba los huesos de aquella pareja de ancianos. Paseaban por la orilla de la solitaria playa; allá al fondo el faro, reflejando en su cúpula de cristal los débiles rayos del astro. Las gaviotas volaban rasantes sobre las olas. La brisa marina refrescaba los arrugados rostros vetustos. Sus lentos pasos se marcaban temporalmente en la arena.
Curiosamente, la vuelta se hacía menos pesada de lo acostumbrado, aún seguían cogidos de las manos, pero notaban a cada paso que daban, como la consistencia de sus miembros era mayor. Las arrugas de los rostros se deshacían cuanto más se acercaban a su casa; el pelo recuperaba sus colores ya olvidados, la respiración se hacía más ágil y los pasos más firmes.
Cuando llegaron a la puerta de su casa, se miraron, sonrieron, volvieron la vista hacia lo andado y supieron que disponían de otros treinta años para seguir disfrutando el uno del otro y ambos de todo su alrededor.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Descargado

La noche había sido tortuosa, en un sueño horroroso que no le dejaba descansar se había batido en la oscuridad. Inocuos despertares que le hacían más pesarosa la madrugada. Tinieblas en su mente que no se despejaron en el alba.
Al ir a coger su coche en el garaje, unas sombras en movimiento sobre la pared, le llamaron la atención; Pero se sonrió a sí mismo y pensó que serían alucinaciones por lo cansado que estaba al no haber dormido bien.
Atravesaba la ciudad en su vehículo intentando sintonizar una emisora, era raro, no cogía ningún canal a excepción de uno en la que un cura daba un sermón exaltado sobre el fin del mundo.
Colocó un CD de Fito y se sonrió al contemplar el caos establecido más allá del habitáculo de su coche, y lo cómodo que él se sentía en su vehículo. Allí fuera el estrés se masticaba, coches tocando el claxon, madres gritando a hijos que se resistían a la autoridad, parejas enfadadas,...
El cielo daba a todo un aspecto brumoso, en un gris casi oscuro amenazaba descargar agua en cualquier momento.
Cuando quiso darse cuenta, un repetitivo sonido le iba a reventar los oídos, un "piii, piii, piii", se incrustaba en su cerebro. Una grúa daba marcha atrás y se le echaba encima.
Intentó salir del auto, pero la manilla de la puerta no funcionaba, el pánico se apoderó de él y la grúa destrozaba el coche a una velocidad impresionante.
En el momento de ver como el techo le aprisionaba para reventarlo, despertó sentándose en la cama como con un resorte, chorreando en sudor y en un grito ahogado.
Ese día no pudo levantarse, le habían robado toda su energía, estaba totalmente descargado, un vampiro le había dejado seco.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Facebook

Sentada frente al ordenador, controlaba su cuenta de Facebook; Cuidaba su granja y comentaba muros ajenos en un desenfrenado frenesí.
Cuando más absorta estaba, una nueva ventana se abrió y en ella una imagen borrosa fue adquiriendo forma; Un maduro hombre de tez morena, bello rostro y mirada penetrante la observaba.
Sorprendida, se turbó al sentir tan directa mirada de aquel hombre atractivo y que le proporcionaba tanta paz de espíritu.
No atinaba a cerrar la ventana, quizás porque no quisiera dejar de ser observada por tan enigmática figura; Que de vez en cuando esbozaba una sonrisa, que ella cual colegiala devolvía con timidez.
La noche la pasó pegada a la pantalla, observando y siendo observada por aquel extraño...
Tres días después, los bomberos lograron entrar en la habitación, encontrar a una señora de mediana edad sentada frente a un ordenador encendido y en la pantalla, una granja con todos los cultivos secos.
El bombero no pudo resistirse a regar la huerta...

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Picor

Sentado en su butaca leía la novela, atrapado entre sus páginas llevaba horas sin levantar la vista de aquellas letras que le tenían subyugado.
Una gota de sangre dio colorido al negro sobre blanco; se asustó y comenzó a notar un picor exagerado en sus ojos.
Torpemente se frotó los párpados cerrados esperando aliviar esa quemazón, el libro cayó al suelo, abrió los ojos para localizarlo y recogerlo y fue entonces cuando se produjo la explosión. Sus globos se hincharon escapando de la cavidad ocular y reventaron llenando todo de sangre.
Aliviado porque ya no le picaba nada se sentó de nuevo en su orejera. Mientras caía, su sillón abrió unas enormes fauces llenas de dientes y lo devoró.

viernes, 28 de octubre de 2011

Dependiente de ti

Cruzo la carretera, buscando una frontera, que me lleve hasta tu corazón./ La noche se hace día, las ciudades contaminan, oscuros deseos tengo yo./ rompo mi guitarra, logro rescatarla de esta humillación./ Agarrate fuerte niña, que empieza la partida, y el As de corazones es el ganador./ Y al final de tu vida, repasaras muy jodida, porqué te toqué yo.

El Beso

Aquel iba a ser su primer beso, a los treinta y cinco años aún no había experimentado tan placentera acción.
Niño tímido, sobreprotegido por una madre viuda y austera; jamás tuvo la opción de conocer a una chica, y menos aún, que esta le enseñase las artes del amor.
Allí estaban los dos solos, sentados bajo un sauce y contemplando la puesta de sol; cruzando sus miradas con manos entrelazadas. Los labios se acercaron y sus bocas se fundieron en un cálido y húmedo beso, que hizo que el joven se perdiera en un estado de embriaguez desconocido.
Al pronto sintió que algo no marchaba bien, apenas notaba su boca, quiso separarse de su amante, pero no pudo. La chica se convirtió en un ser sin rostro que absorbía su cara, no sentía dolor, pero sí como su piel se hacía jirones y como era devorado vivo por su amante. Entonces supo que aquel sería su primer y último beso.
Ya caída la noche, un vagabundo que pasaba por allí, encontró unas botas nuevas junto a un banco, eran de su número; sintió que estaba de suerte, junto a las botas una preciosa gata lo miró con ojos tiernos.

viernes, 12 de agosto de 2011

Todos los ojos miran al mar

Todos los ojos miran al mar.

La noche cae sobre la playa / El silencio roto por las olas del mar / Cientos de ojos temerosos / Saben que ese puede ser el final.
El miedo se aferra al alma y todos los ojos miran al mar
todos los ojos miran al mar.
Un niño recoge arena/ le da miedo navegar / su padre lo abraza / nublada la mente está.

lunes, 8 de agosto de 2011

Rios de lava

El volcán estaba inactivo, apagado, iba quedando en el olvido...
Aquella noche algo se movió dentro, muy dentro de aquel alma desecado. Se rodeó de pequeñas piedras preciosas, que sin saberlo volcaban su poder sobre todo aquello que se le acercaba.
Cuando las horas pasaron, acabó pletórico de energía...ya no había marcha atrás, el volcán rugió y desbordó lava por sus laderas...
Ahora ya solo queda canalizarla en ríos para que el magma de nuevo aporte vida.

miércoles, 18 de mayo de 2011

El Lago

Caía la tarde y en el lago se reflejaban los mortecinos rayos de sol, el Verano entraba despidiendo a una desapacible Primavera.
Junto a su espada, se amontonaban ordenadamente el escudo, la loriga, el pilum y el casco de tosco cuero.
Alejado de su Contubernium, disfrutaba de esos últimos rayos de sol primaveral y de la cena, la principal de sus comidas; compuesta por un mendrugo seco de pan que lograba enternecer mojándolo en las gachas de cereales.
Como buen soldado, daba gracias a los dioses por disfrutar de la vida un día más. Contemplaba la Isla Magiore y como las aves volaban hasta sus nidos. La marcha había sido agotadora, se proponía descansar puesto que al día siguiente entrarían en la historia al derrotar a Anibal y sus mercenarios junto al lago Trasimeno.

miércoles, 4 de mayo de 2011

4 Años

... Hace ya que comencé en mi Jardín Azul, muchas cosas han pasado por él, la mayoría agradables...
Un ciclo que parece que anda en barbecho; esperemos que vuelva a florecer las palabras en estas páginas con fuerza y ánimo.
Gracias a todos y cada uno de los visitantes que me han ayudado en la distancia con su presencia y sus comentarios.
Un fuerte beso a todos.

viernes, 8 de abril de 2011

Rubén

Rubén era un hombre normal, con una vida normal, con un trabajo normal y con una familia normal.
Su vida era monótona, se levantaba, se aseaba, desayunaba, llevaba a sus hijos al colegio, dejaba a su mujer en el trabajo y él se marchaba al suyo; cruzaba un parque caminando y entraba en el gran edificio de oficinas.
Los Sábados y Domingos rompían esa rutina, y hacían que cada Lunes pareciese distinto al anterior.
Aquella mañana, Rubén se levantó, se aseó, desayunó, dejó a sus hijos en el colegio y a su mujer en el trabajo, aparcó el coche en su aparcamiento privado y se dirigió a pie como de costumbre cruzando el parque hacia su trabajo; pero no entró en el edificio de oficinas.
Siguió andando, rompió el himen de la rutina, y al contrario de lo que pudiera parecerle no le dolió, notó una liberación, cuanto más andaba, menos le pesaban sus pies. Nadie le llamó la atención, ni le dijo nada, ni tan siquiera oyó un reproche...

lunes, 28 de marzo de 2011

El día que estuve a punto de morir...

Aquel sábado habíamos quedado en casa de unos amigos para celebrar un cumpleaños. Tras salir de trabajar cogí la "furgo" y me fui hacia el campito donde viven. La tarde transcurrió perfecta; el sol calentó nuestros huesos y ante la inminencia de la noche, encendimos una candela y alrededor de ella dejamos pasar las horas.
En buena compañía, sonaron canciones, historias y mantuvimos una velada estupenda. Ante el conocimiento de que tenía que conducir, solo ingerí tres cervezas en todo el día. No quería que el alcohol nublase mis reflejos.
Faltando cincuenta o sesenta minutos para la hora bruja, decidimos marcharnos. La pequeña cayó pronto en los brazos de Morfeo, y con el movimiento de la V, mi compañera también fue dejandose caer en los encantos de la noche...
Decidí coger por una carretera poco transitada para ir despacio y que ambas disfrutasen del trayecto. Tras una curva y cambio de rasante, pude ver los focos y el sonido de un frenazo. Dos coches se lanzaban en paralelo hacia nosotros.
Solo me dio tiempo de decir; "¡Ira!", expresión gaditana de "mira eso que viene por ahí", también utilizado como: "mira, eso que estás diciendo no te lo crees ni tú". (Depende de la entonación). Mi compañera entreabrió los ojos, pero ya habían pasado esos locos al volante, y dijo: - ¿Qué ha pasado?
- Unos niñatos en una carrera, dije sin la certeza de que fuesen niñatos ni una carrera, aunque todos los indicios apuntaban a ello.
-¿Y como hemos pasado?, volvió a preguntar cada vez más despierta.
-Los tres entre los dos carriles, volví a decir sin un ápice de emoción en mis palabras. Me eché a un lado, el otro coche al otro y el del medio pasó, simplifiqué.
- ¡Joder, que miedo!, has hecho lo difícil fácil. dijo acomodandose de nuevo en su asiento
-¿Y sabes que no noto nada?, ni ira, ni miedo, ni preocupación...es como si no quisiera que el buen áurea que traía de estar con los amigos se quebrase con este incidente....

martes, 22 de febrero de 2011

La Palabra

Y le dijo al oido...
Toda la vida hablando y me olvidé de escribir;
Toda la vida leyendo y me olvidé de leer;
Toda la vida leyendo y me olvidé de hablar;
Toda la vida contigo y me olvidé de tí.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Tardes de Otoño

Tardes de Otoño

Su primer día de recolecta estaba nerviosa, impaciente, feliz… Aún no tenía los diez años, y su padre la llevaba por primera vez al campo con los amigos de siempre a buscar setas.

Apenas habían pasado diez minutos cuando descubrió una lepista nuda de casi quince centímetros; Con gran delicadeza cortó y elevó la azulada saprófita hasta los ojos de su padre, quien con una sonrisa de felicidad aprobó la labor de su niña.

Le apretó la mano a su hija y sonrió por última vez como hizo treinta años atrás en aquel bosque otoñal.

Mad el Mago

Amor

No quería estar sola, necesitaba del sol, de mis cuidados, de sentir la tierra y que la hidratara; Mi vida era atenderla y ella me hacía feliz. Una aciaga tarde entraron en casa unos vándalos y se la llevaron.

Supe días después que la habían despedazado y montado una fiesta a su costa. Hoy vivo con otra María, aún es pequeña para disfrutar de ella, pero estoy seguro que se convertirá en una gran planta que me hará feliz.



Micro escrito para concurso sobre la Marihuna.

viernes, 21 de enero de 2011

La Madre

Asustada gritó desde la cama, las luces del cuarto contiguo se encendieron y una cálida voz de mujer susurró para tranquilizarla. Se sentó a su lado, y con toda la dulzura del mundo comenzó a acariciarle el cabello a la vez que le cantaba una nana. Pronto, el corazón se relajó y los ojos comenzaron a cerrarse para volver a caer en un plácido e inocente sueño.
Notó como se había orinado, con toda la paciencia del mundo le cambió el pañal, la aseó y volvió a ponerle uno limpio.
El amor que se respiraba en aquel cuarto era impresionante, el esposo refunfuñaba desde la habitación de al lado y gruñía a su mujer para que volviese a la cama.
Ella dejó prendida la pequeña luz de la lámpara de noche, se inclinó y le besó la frente despidiéndola con un:
- ¡Que descanses mamá! .


Relato presentado a concurso en Facebook, puedes votar por él en:

http://besoderechenna-facebook.info/apps/relato/201

Un solo click y me ayudas, gracias.

La Playa

Por fin las anheladas vacaciones en la playa; Sol, toalla, bronceador y el sonido refrescante de las olas contra la orilla. El calor comenzaba a ser asfixiante, decidió darse un baño, el sudor se abría paso por cada poro de la piel. Andar por la arena caliente era un calvario, pero el esfuerzo merecía la pena, la recompensa del baño aplacaría todo sus males. Absorto en el agua, no notó como iba disminuyendo su tamaño, cuando quiso darse cuenta pensó que la arena le estaba fagocitando; nunca supo que su cuerpo se derretía... una gaviota se llevó el dedo con el que casi toca el mar.

jueves, 20 de enero de 2011

Tres mejor que uno

El aluvión de cartas recibidas con retraso puso de los nervios a Papa Noel, -- ¿Cómo es posible que las cartas lleguen el mismo día 24? Gritaba a Diestro y Siniestro que ponían cara de poker.
Una semana después, Diestro y Siniestro (eran obsequiados)recibían sonrientes unos presentes de tres Magos; Uno de pelo Blanco, otro de pelo rojizo y uno último de piel negra.

miércoles, 19 de enero de 2011

Miradas

Hay miradas tristes, alegres, vacías, ilusionadas, inocuas y de muertos. Sí, miradas de muertos; ojos abiertos que no ven nada, que no trasmiten nada. Cristal sin vida.
Las personas con miradas de muertos, intentan disimularlas con la expresividad de sus rostros, pero el escalofrío que te recorre el cuerpo al cruzarte con ellas, nadie te lo quita.

sábado, 8 de enero de 2011

El agujero Negro

Sentado en la parada del autobús, observaba el transitar de los ciudadanos; parapetado tras su gorro y bufanda, veía en cada persona una historia, una vida.(1 corte, 6 minutos). Las luces de las farolas se reflejaban en el húmedo suelo. Envoltorios (2 corte, 4 minutos) de chucherías eran recogidos por una sombra verde, que sin prisas pero sin pausas limpiaba al borde de la calzada la acumulación de (3 corte, 3 minutos) deshechos.
Le llamó la atención un agujero negro del tamaño de una alcantarilla, justo en el centro de la calle, en la mismísima intersección (4 corte, 1 minuto) entre las vías. Los vehículos pasaban por su lado sin apenas prestarle atención al peligro que entrañaba.
Un hombre llegó a la parada, se dejó caer junto al lateral acristalado, en la que una propaganda de ropa interior mostraba a una hermosa joven luciendo sujetador y tanga sobre un exuberante cuerpo. Contrastaba ver al cincuentón abrigado y mal encarado junto a la joven casi desnuda y sonriente. Un cigarrillo prolongaba la extremidad de su cuerpo; al darle una calada, una señora que llevaba un coche de bebe tosió de forma ostentosa para llamar la atención. Todos giramos nuestros cuellos y vimos que miraba inquisitoriamente al recién llegado. Este le mantuvo la mirada, dio una nueva y profusa calada y lanzó el resto de su apéndice lejos, maldiciendo en voz baja y dolido en lo más profundo de su ser, lo hizo como quien se tiene que desprender de un riñón o del mismísimo corazón.
La colilla humeante quedó tendida a merced de los coches que pasaban, que movían la columna de humo en una danza sensual y mortífera.
La luz del sol comenzaba a competir con la iluminación artificial; Los ojos se fijaron nuevamente en aquel agujero negro que parecía que aumentaba.
- Eso es imposible, pensó. Pero lo que sí era cierto, era que la colilla estaba mucho más cerca, y se movía hacia aquel boquete. Era curioso, los coches estaban parados al final de la calle en un semáforo, no hacía viento y la colilla era como absorbida, dejando tras de sí una pequeña columna de humo blanco que adquiría una posición inclinada.
...continuará.