miércoles, 31 de octubre de 2012

Halloblogween

"El faro del fin del Mundo" Sola en casa, leía ensimismada la novela de Verne. Fuera, la tormenta era devastadora y la noche engullía

Jack

La niebla engullía las sombras lejanas, sus pasos retumbaban en el callejón, solo se oía su fuerte taconear...A esas horas de la mañana, nadie andaba sola por las calles, y menos un día de fiesta. Un escalofrío

viernes, 26 de octubre de 2012

Frío

Frío. Miraba por la ventana y llovía, pero en su corazón brillaba un gran sol. ¿Cuando llegará el verano?, se preguntaba en

Hogar dulce hogar

Bajo la casa una colina. Las puertas azules de la ventana abierta para que entraran los rayos del sol; solo la soledad se encontraba cuando llegaron.

La gran batalla

El rocío empapaba las finas hierbas, los primeros rayos de sol se filtraban por entre las gotas de agua, proporcionando un gran espectáculo de colores verdes y dorados. Extasiado ante tan maravilloso

Último vuelo

El vuelo había sido relativamente corto. Con las prisas, apenas había podido elegir destino. Aún sentía en su cuerpo escalofríos por la proximidad de la muerte; la huida al límite, las turbulencias que a punto estuvieron de hacerle perder el control, el gran estruendo ocasionado a sus espaldas. Respiró hondo, miró a su alrededor y emprendió nuevamente el viaje. Quería escapar de allí, dejarlo todo atrás, empezar una nueva vida lejos. Imbuido en sus fantasías, nunca supo que le retuvo. Solo sintió algo frío y duro en su cara y un golpe seco que lo aplastó por detrás.

Muerte

Hoy no hace un años de nada que sea memorable, ni día especial por tal y cual cosa. Hoy es Sábado 8 de Septiembre, y para muchas personas será fecha para enmarcar, otros para olvidar y para muchos, un día más. Por eso, para la mayoría de insensatos que dejan pasar el tiempo y se les escurre como el agua entre los dedos, les dejo este microrelato. - Sus ojos vidriosos miraban al techo, inerte en la cama, no sentía ni padecía. A sus ochenta y cinco años, ya su cuerpo había dado todo lo que de él se esperaba. Trabajador incansable, siempre dispuesto a ayudar a los demás, había pasado su existencia entre cuatro paredes llenas de herramientas, oliendo las maderas y barnices y perfilando muebles. - Ahora en su lecho de muerte, repasaba mentalmente lo que había sido su vida, y aunque siempre había estado satisfecho con su trabajo, se arrepentía de no haber estado más con su familia, sentía los millones de pequeños momentos de felicidad no saboreados y abandonados por alguna causa insustancial que en ese momento parecía vital, y por desgracia para él, no lo era y por lo tanto se equivocaba. - Una punzada en el pecho le avisaba que su fin se acercaba raudo e inexorable. Cerró sus ojos y emitió un quejido. Nadie en la habitación lo entendió, nadie se percató de esas palabras no vocalizadas y emitidas en una exhalación de aire significaba algo. Nadie supo jamás que aquel hombre se arrepintió de su existencia y su última palabra no modulada fue para pedir perdón a sus amigos y familia.

Aligator

Erase una vez...un aligator que vivía en una charca. Compartía ese pedazo de agua estancada con otras especies de aligotores, hipopótamos, tortugas, peces,.... y con otros animales no acuáticos que a diario acudían a saciar su sed. Aquel verano tan seco, hizo que apenas quedase agua en la charca, y muchos animales morían de sed, o aplastados por las moles más grandes, que se apropiaban del centro del cenagal, o devorados por enemigos que acechaban oportunidades de ver a víctimas sedientas y agotadas, desorientadas por la situación. Nuestro aligator contemplaba desde la sombra que le aportaba una acacia seca, con tristeza, como su mundo se derrumbaba. Sus lágrimas de cocodrilo fueran las únicas gotas de líquido que se vertieron en aquel desierto. Aquella noche, oía la agonía de congéneres, bestias que exhalaban un último suspiro. Y se oyó a si mismo en el que sería su último quejido. La mañana amaneció fresca, lo suficiente como para que muchos aguantaran con vida hasta el ocaso. Así pasaron varios días que parecieron semanas. Aquel Domingo de Octubre, comenzaron a caer unas tímidas gotas de agua, que pronto se convirtieron en aguaceros. La vida volvía a emerger en aquel vergel.

ProMetheus

A veces, el crepúsculo se enturbia con materias grises, y la noche se hace lenta y pesada. Pasarla es como atravesar una ciénaga cargado y enfermo. El alba, temerosa de tanta energía negativa, se esconde para no enfrentarse con tan desagradable espectáculo. Y la noche se apodera de todos los miedos y pesares del mundo terrenal. Ante eso, los seres humanos tienen la autodefensa de la agresividad, y la descargan contra lo que sea, con tal de expulsar los malos humores de su alma. Nosotros, los guardianes de la vida, carecemos de esas respuestas, y sufrimos dentro de nosotros ese mal hasta que encontramos una fuente de energía positiva que nos limpie.

Morena

En la cola del baño del bar nos miramos, ya no había humos de cigarros, y el ruido nos dejaba sordos, Te acercaste a pedirme un sorbo fue cuando me llegó el olor de tu perfume a flores de vainilla y caí derretido, olvide el cubata encima del bafle de la disco Nos fundimos en un beso de película mi mano recorrió tu espalda y la tuya fue directa a mi bolsillo Morena de ojos verdes y piel canela me sacabas tres primaveras y perdí mi virginidad en esa frontera tuve que pagar por una noche entera Malditos besos de pago que me distes ahora busco tu perfume sin divertirme no hay chicas que sepan lo que quiero un beso de vainilla caramelos

Mala

Siento que pasa el momento y veo que ya estas, cerca de todo acaricias mi hombro y te vas sin mas cruzo la meta y llego hasta tu mar, ahora tu mirada no dice nada pigmentos verdes se me clavan para ya olvidar Sabes que arde mi alma en la hoguera de miedos y te da igual Destruyes lo que tocas acabaras sola eres el mal

Asesino

Acababa de cumplir los treinta, pero su cuerpo menudo y su cara de niña la mantenían en una adolescencia perpetua. Sus maneras de vestir, tampoco ayudaban a imaginar la madurez que tenía. A diario la veía pasar, siempre sonriente, la naturaleza la había creado para contrarrestar tanto fracaso. Su sola presencia ofrecía un universo de luz por donde pasaba. Las mujeres la miraban envidiosas, los hombres deseosos, los niños la adoraban. Notaba su presencia a cientos de metros, era como si un imán atrajese todo metal, y ese metal no era más que la química que generaba desde mi interior. Podía recrearme en su andar, sus gestos eran visionados a cámara lenta y me impregnaba de su felicidad. Cuando ella desaparecía, me quedaba un vacío en mi interior, y el mal humor y odio ocupaban el hueco que había quedado. No le presté atención hasta ayer. Al llegar a casa, Sofía me esperaba con la cara descompuesta, al pasar al salón, vi un señor trajeado con cara de pocos amigos. Se presentó como el inspector Aurelio Sánchez. Un individuo que debía rondar los cuarenta, con voz de locutor radiofónico y mucha seguridad en si mismo. Lo cierto es que no supe nunca que hacía en mi casa, con ese aire chulesco y esa pinta de abogado de película. Mientras hablaba, aproveché cuando se giró a observar unas fotografías y le asesté, (en realidad le endiñé con todas mis ganas), un golpe en la nuca con la horrible figura de bronce que nos habían regalado los tíos de mi mujer, y que ella insistía en tener siempre en el salón. El policía, al contrario de lo que suele pasar en las películas no cayó fulminado, sino que se giró con las manos en su cabeza y gritándome una pregunta que en sí ya llevaba la respuesta: -¿Qué coño hace?. Volví a golpearle, esta vez en la cara. Los gritos se ahogaban en los borbotones de sangre que se acumulaban en su tráquea. Creo que murió ahogado más que de los golpes. Su rostro había quedado desfigurado. Me sentí liberado. Giré mi cabeza y ahí estaba ella, vestida de oscuro, con la cabeza llena de canas recogida en un moño, mirándome con los ojos desorbitados. Firme, en el mismo sitio donde la había dejado. No había pronunciado un solo grito, ni una queja, nada. Me incorporé, muy despacio fui hasta ella y la abracé. Lentamente subí los brazos hasta coger su cuello y apreté lentamente. Ella agarró mis manos y me miró como una criatura fiel que no sabe porqué es traicionada. Apreté fuerte, regodeándome en mi acción y noté como su vida se iba de aquel enjuto cuerpo. Recogí los cuerpos, los metí en la bañera y descuarticé; me ha llevado toda la noche, ya la casa está limpia, los cuerpos troceados y repartidos por toda la ciudad. Me he duchado y marché al trabajo como cada mañana, a la espera de verla nuevamente. Esta vez, ocurrió lo impensable, ahí venía ella, pero esta vez me miraba directamente a los ojos, se fijaba en mí. Me temblaban las piernas, un nudo ahogaba mis garganta y temía caer desplomado de un momento a otro. Al llegar a mi altura me habló, pero no movió sus labios, tan solo me dijo con su mente. Luego nos vemos, has hecho un trabajo excelente, serás recompensado...

Microrelato

-La leche aún no había hervido, no pudieron tomar café.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Etnosur, historia de una pareja.

Corría el Verano del año 2.003 cuando escuchamos por primera vez aquella palabra. Casi ni nos salía, Etnosur. Un reportaje en Canal Sur encandiló a mi pareja que se desilusionó al saber que aquel festival acababa de pasar. Al menos durante dos años aquel festival quedó lejos de nuestro recuerdo. Pasaban los años y nunca sabíamos la fecha exacta, teníamos conocimiento de que era en verano, pero para cuando veníamos a acordarnos ya había transcurrido todo. Nació nuestro bebe, y en un par de años olvidamos cualquier aventura explorativa y fuimos a sitios ya controlados... En 2.009 ya mi pareja tenía el firme propósito de pisar Alcalá la Real y disfrutar del Festival, así que, cuando en 2.010 supo lo del concurso de microrelatos, y conociendo mi afición a contar historias, me animó a escribir, con la condición de que "ganara". Os podéis imaginar la presión... Pero mandamos el micro relato a su nombre y resultó ganador (como no podía ser de otra manera ya que así me lo había pedido, jejeje). La obligación de asistir se nos hacía casi inaludible. Hasta dos días antes no supimos que íbamos, problemas de agenda y familiares, que una vez resueltos nos dejó el camino libre. Cargamos nuestro coche, la familia, la caseta y tiramos millas hasta llegar al pueblo. Llegamos sobre las siete de la tarde, desconocíamos la ciudad, subimos hasta el castillo, dando vueltas sobre nosotros mismos, cansados de conducir y con la necesidad de que sabíamos que debíamos presentarnos en las oficinas a una hora, pero no teníamos ni idea de donde estábamos ni de donde estaba todo. Mal aparcamos, y nos dispusimos a andar para situarnos, ya que el colorido, la música, el ambiente nos embriagaba y no acertábamos a centrarnos. Descubrimos que Etnosur era como nosotros, no hay nada fijo, todo es moldeable y adaptable a las circustancias, así que nos relajamos y disfrutamos. Una vez situados, bien aparcados e instalados en el campo de deportes del colegio, el situado junto a la plaza....vivimos Etnosur. La experiencia: Genial. 2.011, Etnosur es parte ya de nuestra agenda, este año ya tenemos Furgo, y la preparamos para "nuestro" festival. Además, vienen unos amigos de Córdoba y otros de nuestro pueblo y volvemos a pasarlo en grande. Ya conocíamos la dinámica y el pueblo, y los 3 días allí nos dió energías para pasar el frío invierno. Este año, se han unido cuatro amigos más con sus niños, además, quizás se sumen a nosotros para disfrutar del festival el grupo Amnesia, con lo cual, se nos presenta un Etnosur 2.012 de ensueño. Nos vemos por las calles de Alcalá la Real.

San Fermín

La mañana invitaba a correr. Esperaba ansioso junto a mis compañeros el momento de empezar. Notaba como minuto a minuto, el pulso se me iba acelerando, los empujones de los que me rodeaban no ayudaban a calmar los ánimos. Tras escuchar los cánticos, un chupinazo fue el detonante para que se abrieran las puertas y todos comenzáramos una deletérea carrera. Podía oler la adrenalina de los mozos, oír los latidos de sus corazones, sentir cada miedo como si fuera propio. Junto a mí, corría un joven que trastabilló y fue pisoteado por la manada. Miraba hacia delante, procuraba no distraer mi atención; el gentío era inmenso. No veía más que cuerpos corriendo y manos agarradas a periódicos a los que se asían fuertemente como si estos fuesen a protegerlos de los afilados pitones. Con mi ritmo constante, llegamos en pocos minutos y en tropel a la gran plaza, de donde pude escabullirme por un hueco y dejar que la adrenalina, el sudor y el miedo se esfumaran. Por la tarde, volví a aquel ruedo. Ya no había nadie en la arena, notaba como el pulso se me aceleraba, la adrenalina volvía ahora con más fuerza; estaba solo y usé toda mi bravura para defenderme.

Andro y D.

Andro y D. Andro había oído que en aquel pueblo de Fuerteventura, vivía una santera que era capaz de solucionarle su gran problema. A sus 23 años, corroía el interior de Andro el no saber la opción sexual por la que decantarse. Lo había probado todo y de todo, pero no encontraba como satisfacer sus instintos más primarios. Había recorrido el mundo buscando a alguien a quien amar y tantas negativas lo habían llevado al límite de la desesperación. En la playa de Corralejos, sentada en la arena mirando hacia el mar; con amplios ropajes multicolor, una anciana escuchó las desventuras sexuales de aquel joven. Cuando la luna pugnaba con el sol para ver quien se hacía dueño del firmamento, Andro se levantó de la arena y dirigió sus pasos hacia el mar. Al contacto con el agua, una gran chispa saltó, un fuerte olor a quemado inundó el ambiente y Andro quedó inerte. Las olas del mar golpeaban los tobillos de aquel ser, y lo que Andro supo aquel fatídico día, es que las máquinas no pueden amar.

Hogar dulce hogar

Bajo la casa una colina. Las puertas azules de la ventana abierta para que entraran los rayos del sol; solo la soledad se encontraba cuando llegaron.

Noche de Verano Con Amnesia

Noche de Verano con Amnesia de Mad El Mago, el El Viernes, 27 de Julio de 2012 a la(s) 10:59 · La noche del Jueves, los asistentes a la sala Supersonic en Cádiz, pudieron disfrutar de uno de los mejores directos del verano. A la hora de las brujas, el grupo Amnesia saltó al escenario y se vació para deleitarnos con la presentación de su nuevo EP, Paralelo Yang. Con una puesta en escena magistral, los integrantes de esta banda estuvieron más de una hora sobre el escenario. La despedida del Bajista Iván, con la presentación del nuevo integrante del grupo Ismael, se hizo de forma natural, demostrando, que la música es el instrumento de unión de estos jóvenes. Las diez canciones, cinco de Paralelo Yang y cinco del anterior EP paralelo Yin, se entremezclan en una perfecta simbiósis de música y letras, que aportan un aire novedoso al panorama musical. La peculiar voz del cantante Rafa, junto a la magistral guitarra de Moli acompasados por el ritmo vertiginoso del bajo Iván, los hacen diferente. Pero también lo son, por un batería que es capaz de llevar en volandas al grupo hasta el éxtasis sobre el escenario, Dani hace lo imposible posible, y ese "bouquet" de instrumentos forman Amnesia. Cerrando la velada, el grupo nos deleitó con la adaptación del tema "Que Bonito", creando así la cuadratura del círculo, ya que la versión supera con creces al original, y la menor del clan Flores, la firmaría sin dudarlo. A los que no pudieron estar, decirles, que el próximo Sábado en San Fernando este grupo vuelve a actuar; Banda a la que se le augura una ascensión imparable, y pronto, poder disfrutarlo en pequeñas salas, será un imposible, ya que su éxito está garantizado. A los que estuvimos, darles la enhorabuena por haber asistido a uno de los mejores directos del año. Gracias Amnesia.

ELViaje

El vuelo había sido relativamente corto. Con las prisas, apenas había podido elegir destino. Aún sentía en su cuerpo escalofríos por la proximidad de la muerte; la huida al límite, las turbulencias que a punto estuvieron de hacerle perder el control, el gran estruendo ocasionado a sus espaldas. Respiró hondo, miró a su alrededor y emprendió nuevamente el viaje. Quería escapar de allí, dejarlo todo atrás, empezar una nueva vida lejos. Imbuido en sus fantasías, nunca supo que le retuvo. Solo sintió algo frío y duro en su cara y un golpe seco que lo aplastó por detrás.