jueves, 24 de diciembre de 2009

El Fisioterapeuta

Aquella mañana estaba realmente cansado, entró en la clínica forzando una sonrisa falsa a las enfermeras, que sin devolverle el saludo le indicaron que el paciente esperaba preparado ya en la camilla.
Eso le irritó aún más, aquellas jovenzuelas le decían muy sutilmente que llegaba tarde.
Se preparó y pasó a ver al primer paciente;
-¡Dios! pensó.
Era un hombre de unos 35 años, de no menos de 150 kg de peso, las carnes rebosaban alrededor de la camilla y las patas de estas hacían un esfuerzo ímprobo por no doblarse.
Maldijo su suerte y se dispuso a localizar los músculos a través de aquella masa de grasa. Introdujo sus puños hasta las muñecas en aquella masa adiposa, no tocaba nada duro, extrajo sus brazos pero con ellos se vino parte de la espalada...aquello era pegajoso, repugnante, asqueroso, ...
Poco más pudo pensar, resbaló sobre la deformada espalda y fue engullido por la ingente bola de grasa.
Las enfermeras no daban crédito de aquel suceso tan extraño, el doctor Gutierrez había desaparecido tras atender a su primer paciente y nadie le había vuelto a ver...

martes, 22 de diciembre de 2009

La loteria

Dedicado a Soledad. Mi amante y compañera.




Como cada 22 de Diciembre, Tomás se sentaba en la mesita de estufa frente al televisor, allí bolígrafo en mano y gafas de cerca ajustada, disponía el ritual.
Antes, a las ocho y media ya desayunaba junto a Elena, su amor. cincuenta años juntos no habían mermado su relación.
A las nueve en punto a la vez que los niños de San Ildefonso se preparaban para cantar las bolas, Tomás disponía todos los números en la mesa de estufa. Con los años y la poca paga de jubilación ya solo compraba participaciones a décimos y un sólo boleto que mimaba durante todo el mes y en el que depositaba todas las ilusiones. Tapado con el paño de la mesa, ataviado con su bata y la estufa puesta escuchaba como caían las bolas, los niños cantaban y los comentaristas decían cosas cada vez más extrañas; ahora algo de Internet y comentarios que allí la gente dejaban.
De vez en cuando, Elena pasaba a su lado y sin hablar, con una sola mirada escrutaba a su marido. Este, le devolvía la mirada vacía en premios pero cargada de amor.
A la una de la tarde todo había acabado. Tomás recogía todo desilusionado y apesadumbrado. Elena se le acercó a sabiendas de que otro año más la suerte no les había sonreído y acariciándole el pelo le susurró al oído;
- Seguimos siendo pobres como ratas, y aún así me siento feliz y "rica" porque no tengo en mi "saldo" números rojos de amor.
Le besó la mejilla y se fue a la cocina a terminar sus faenas.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Eroti-K

El otro día decidí abrir un nuevo Blog, en él trataría temas eróticos, hoy lo estrené con un relato, si queréis pasar un buen rato, id hasta http://relatoseroti-k.blogspot.com/ y disfrutad...

lunes, 14 de diciembre de 2009

El corredor de la muerte

Lester en su blog "el rincón de Lester" me dedicó un cuento que me recordó este otro que escribí hace mucho tiempo...creo que nunca lo colgué en este Blog, así que para aquellos que no lo leyeran, les dejo "El corredor de la muerte".

El Corredor de la Muerte 17/12/05

Llegó el día; 24 de Diciembre, vísperas de Navidad. En el corredor de la muerte, también llamada la milla verde porque desde la celda hasta el patíbulo hay que recorrer una milla de suelo pintado de verde, 14 condenados esperan que llegue su hora.
Ese día, a Sam el gordo le tocó el turno. Acababa de amanecer; nos despertaron unas voces y unas linternas apuntaron a todas y cada una de nuestras caras.
Aún tengo grabados los gritos de ese chico, sabía que había llegado su hora cuando lo despertaron para sacarlo de su plácido sueño. Seguro que se soñaba con verdes campos, amaneceres soleados y cielos despejados con una brisa cálida que hacía que la ensoñación fuera placentera. El arrancarlo de ese modo de su paraíso fue lo que le provocó que gritase así, se aferraba a esa libertad como nos aferramos todos y cada uno de nosotros.
Esta noche, la noche de Navidad, su asesino y sus familiares se sentarán en la mesa a degustar la sabrosa carne de nuestro amigo el pavo Sam el Gordo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El Bosque Encantado

- Abuelo, abuelo, gritaron todos los niños al unísono y corriendo hacia el viejo que se hallaba leyendo junto a la chimenea.
Apenas tuvo el hombre tiempo de apartar el libro cuando cinco pequeños saltaron sobre él y le increparon a que les contase una historia.
- De miedo dijo una de las niñas.
- ¡Noooo! respondió la mas pequeña de las dos hermanas poniendo cara de pavor.
- Está bien, está bien, puso orden el anciano.
- Os contaré la historia del bosque encantado, oid bien.
Los niños se acomodaron alrededor del abuelo y se dispusieron a escuchar.

Esta es la historia de cinco niños, Rocío, Alejandra, las hermanas Paula y Carmen y el pequeño Paco. Un buen día que fueron de excursión al campo, jugando, se adentraron en un bosque cercano, y cual no fue su sorpresa cuando de pronto una voz les dijo...
- Niños ¿Os habeis perdido?.
- No. Respondió la mayor de todos, Rocío. Y mirando a su alrededor trató de visualizar a los mayores, pero allí no estaban. El pánico se apoderó de todos. Paco y Alejandra se unieron en un fuerte abrazo de terror, lo mismo hicieron las hermanas y todos se cobijaron bajo los brazos de Rocío. Soyozaban y asustadas llamaban a sus madres.
- tranquilas, dijo la voz, me presentaré...y tras una nube de humo salió un viejo de barba blanca y pelo largo. Me llamo Mad, Mad el Mago y os ayudaré a salir de este bosque encantado.
- Seguidme. Y comenzó a andar, las niñas, que no sabían que hacer, se dispusieron a seguirle.
- Atentas niñas, advirtió Mad, ahora pasaremos por delante del árbol de la imagen, en ella, nos reflejaremos cada uno en el animal que somos, no os asusteis.
Así, cuando caminaban por el sendero apareció un enorme árbol; al pasar el Mago junto a él, el tronco se convirtió en un fiero León. Las niñas se asustaron y gritaron al ver como el tronco se había transformado en una fiera. Mad sonrió y le dijo, veamos que sois ustedes...
Más tranquilas, la primera en pasar fué Carla, la más pequeña de las hermanas, y el tronco se convirtió en un pequeño colibrí; tras ella, su hermana Paula que reflejó un gran Oso, le siguió Alejandra que reflejó una hermosa yegua, a continuación el más pequeño, Paco transfiguró el árbol en un lobo y finalizó Rocio que mostró a todos su animal interior que resultó ser un águila.
Con el reflejo de su animal interior, todos avanzaron más seguros de sí mismo. Atentos ahora dijo el Mago, ahora atravesaremos la zona de los bichitos pegasos; no cerreis los ojos, mantened los brazos separados y no os toqueis ni toqueis nada, porque si lo haceis y en medio hay un bichito pegajoso, jamás nadie podrá soltaros.
Avancemos con todo separado...Así lo hicieron y por el camino vieron infinidfad de animales muertos y pegados a las cosas más inverosímiles. La comitiva era muy cómica, todos con los dedos de las manos muy separados, los brazos del cuerpo y los ojos muy abiertos.
Al atravesar la zona de estos bichitos pegajosos, Mad les dijo a los niños, subid a esta loma y esperad en silencio, yo bajaré al río a recoger las hojas olorosas.
- ¿No podemos ir contigo?, preguntó Alejandra.
- No, le respondió el Mago, allí vive el cucudrulus, y antes que los niños preguntasen que era aquello, siguió hablando. El cucudrulus es un animal con cuerpo de dragón y cabeza de cocodrilo, es muy peligroso, así que quedaos aquí. Yo recogeré las plantas y continuaremos.
- Recordad, dijo antes de irse. Manteneos en silencio, si ois los Flap-flap, ni os movais, son una especie de vampiros chupasangres, si os manteneis en silencio, no os atacarán.
La cara de las niñas reflejaba el miedo en sus rostros, y Paco, de tan solo tres años dijo: No te preocupes, yo las protegeré y cogió un palo.
Dos horas después, Apareció Mad el Mago con una ramita llena de pequeñas hojas.
Los niños estaban acurrucados en lo alto de la loma y el pequeño Paco dormido entre los brazos de Rocío y Alejandra.
- Vamos, dijo Mad. Poneos una hoja bajo la nariz, vamos a entrar en el Valle de la mofeta, y quien no lleve la hoja olorosa bajo la nariz perecerá de la peste. Así, todos los niños se pusieron en marcha tras el Mago aguantandose la hoja bajo la nariz y atravesaron sin más problemas el Valle de la Mofeta.
Os quiero decir nietos mios, dijo el abuelo a sus escuchantes, que la hoja olorosa no huele a nada, pero tampoco deja que lleguen más olores a su cercanía.
Llegaron nuestros aventureros al jardín del corazón, allí Mad les explicó a sus acompañantes...¿Veis este jardín de rosas tan bonito?, pues estamos llegando al final de nuestro viaje, y las rosas son preciosas, pero también son peligrosas con sus espinas, así cruzaremos de uno en uno este jardín, los que tengan un corazón bueno y limpio, lo cruzaran atravesando una nube de pétalos, quien su corazón sea malo, caprichoso, egoista o cualquier cosa mala, se le llenará de espinas,...¡adelante!.
Uno a uno fueron pasando los niños y disfrutaron con las nubes de pétalos que se mostraban a su paso, al final del camino encontraron una puerta y el Mago les dijo.
- Bien amigos, este es el final, cuando atraveseis la puerta llegareis cada una al salón de vuestra casa y estareis con vuestros papas.
Se despidieron del mago y atravesaron la puerta llegando todas y cada una de las niñas y Paco a los salones de sus casas.
-Que cuento más bonito dijo la pequeña Alejandra a su abuelo, ¿Pero es verdad la historia?, quiso saber la niña.
- Claro que sí dijo su abuelo, mirad, y sacó de su bolsillo un viejo papel pintado, era un mapa y en él se veía dibujado todo el camino del bosque y sus peligros.
Y para que nadie vuelva a ese Bosque Encantado solo, sin que Mad el Mago pueda protegerle vamos a quemar este plano, así tampoco soñareis con los monstruos que habitan en este bosque.
Todos se reunieron frente a la chimenea y contemplaron como el mapa se quemaba y con él todos los monstruos que allí habitaban.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Loteria Bloguera de Navidad




Quien Sabe ... del blog http://solosabequienlosiente.blogspot.com/ me ha invitado a participar en la lotería bloguera de navidad.

Carlos es el impulsor de esta peculiar idea y nos explica los sencillos pasos que hay que dar para ser beneficiario de una participación desde su blog: Alas de plomo

La administración Z13 de Zaragoza, regala un décimo para los blogueros que deseen probar suerte y compartir un décimo de lotería de Navidad el próximo sorteo del 22 de diciembre, está claro que, el premio sería poco, pero la alegría de comprobar que se han acordado de nosotros es mucha, se trata de compartir y regalar suerte con nuestros amigos, así que hay que ser generosos invitando al menos a otros cinco blogs, a participar con nosotros e incluirlos debidamente enlazados.

Una vez realizados estos dos sencillos pasos, debemos dejar un comentario con el enlace a nuestro artículo en el post de "alas de plomo", y desde allí, nos confirmarán el número de participante en la parte proporcional que nos corresponda a cada uno de los que hayan cumplido con lo poquito que se pide.

El plazo límite para publicar un artículo será: las 24:00 horas del día 20 de Diciembre de 2009.

De cualquier manera si tenéis dudas podéis resolverlas directamente con un comentario en el blog de Carlos "Alas de Plomo" o enviándole un correo a blogalasdeplomo@gmail.com.

Así que intentando que la suerte esté muy repartida por este mundo bloguero invito a:

Artlan
Riti Woman
Miki Maka
Lester
Ilole

Suerte para todos

jueves, 3 de diciembre de 2009

La sonrisa

Estábamos todos alineados esperando a los nuevos que bajarían de un momento a otro de los vagones. Aún no había amanecido y el frío era tremendo.
Un silbido de la máquina puso a los soldados en movimiento, los perros comenzaron a ladrar y las puertas de los vagones se abrieron.
Cientos de caras asustadas contemplaron el panorama que tenían ante sus ojos, no teníamos espejo, pero sus rostros nos revelaban que la imagen que dábamos era cuanto menos, dantesca.
El Sargento comenzó a dar órdenes y los soldados comenzaron a evacuar con gritos y golpes a los pobres judíos que como animales asustados obedecían sin rechistar.
El proceso el de todas las mañanas, hombres a un lado, mujeres y niños a otro.
Esta mañana ocurrió algo inesperado, dos capitanes llegaron al campo de concentración con evidentes síntomas de embriaguez; reían y vociferaban. Nadie le prestaba atención. Los soldados seguían vaciando los vagones, los perros ladraban y mantenían a los grupos separados y nosotros esperábamos en formación.
En aquel desorden organizado, uno de los capitanes ordenó que sacaran de la fila a veinte hombres todos de la misma estatura. Tres soldados comenzaron la purga y los pusieron en dos filas, una frente a la otra y mirándose los hombres a los ojos.
Recuerdo ver a un joven de unos dieciséis años, sonreía con el miedo en sus labios al hombre que tenía en frente.
Entre todo aquel caos, los capitanes sacaron sus pistolas, depositaron el cañón sobre la sien del primero y dispararon a la cabeza de aquellos desgraciados. Uno a uno fueron cayendo al entrar la bala asesina destrozando los cerebros y desparramándolos sobre la cara de su compañero. Aquel joven al oír el impactos había cerrado los ojos. Al abrirlos vio como el hombre de enfrente suya estaba con la cabeza reventada y su estúpida sonrisa se acrecentó.
Uno de los capitanes reía, el otro arrojó el arma al suelo y se marchó, su compañero lo siguió riéndose y dando trompicones.
Los soldados mandaron a los supervivientes a las filas y a nosotros nos ordenaron desnudar a los cadáveres y extraerle todo lo de valor que llevasen, relojes, pulseras, anillos, dientes de oro,...
Una hora mas tarde, reconocí al joven de la sonrisa estúpida, aún muerto la mantenía en el rostro. Cinco minutos después ardía en una pila de cadáveres desnudos.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

La Helada II (Final)

El pánico se apoderó de su interior cuando sintió como uno de esos perros-lobos comenzó a olisquear entre los lentiscos; su corazón se precipitó y notaba como se ahogaba en su propio miedo. El animal respiraba profundamente, notaba como el aliento cálido del cánido inundaba su resguardo produciéndole un calor extraño en aquella noche tan fría. De pronto, notó como entre la hojarasca miles de cálidas gotas empapaban sus ropas hasta dejarlas chorreantes.
En principio, aquella orina le reconfortó, cinco minutos después, el líquido congelado le hacía un daño irresistible en el costado. Si salía de esta moriría de un constipado, este pensamiento lo relajó y le hizo incluso esbozar una sonrisa, que se rompió en mil pedazos cuando el hocico amenazante acompañado de un gruñido de uno de esos bichos se instaló frente a su cara, uno de esos animales estaba plantado frente a él, enseñando sus dientes y en posición de ataque, los primeros rayos de sol mañanero lo habían delatado y ese cánido estaba dispuesto a saciar su apetito.
Un estruendo rompió la quietud que se había apoderado de aquel amanecer; un cuerpo sin cabeza comenzó a girar sobre la hierba blanca por el rocío helado. Una sangre roja y humeante le salía disparada a borbotones por aquel cuello sin testa, en segundos, el cuerpo peludo y descabezado cayó en redondo sobre el rocío dejando una estampa de lo más gore.
El cabrero intentó incorporarse, pero sus entumecidos miembros no le respondieron. El transcurso de los acontecimiento los vivió a cámara lenta. Su escopeta humeante, los pies que resbalaban sobre la hierba lo empujaban contra el nogal una y otra vez sin fuerza para incorporarle; tres perros que comenzaron a devorar el cuerpo aún caliente de su compañero y los ojos, aquellos ojos grises del Lobo blanco que lo examinaba desde el exterior del chamizo.
Tres disparos distrajeron la atención del jefe de la manada que vio como otros tantos compañeros salían despedido por los impactos, la huida se produjo de inmediato, no sin antes volver a cruzar su mirada con la del cabrero.
Aquellos cazadores le habían salvado de una muerte segura.