miércoles, 13 de enero de 2010

DP

El timbre sonaba con crueldad inusitada en el interior de su cerebro, la noche no había sido fácil, el estómago iba a reventarle si antes no lo hacía la cabeza...
- ¡Va, va! logró balbucear sintiendo que su cabeza se partía en dos.
Llegó hasta la puerta, como detective precavido echó un vistazo por la mirilla;
¡era Jacinto!
- lo mato, pensó mientras abría la puerta...
-¡Buenos Días!, gritó el joven oliendo en exceso a colonia barata, aquí te traigo café.
Esas palabras reconfortaron al investigador que tomó el café y se desplomó en un sofá lleno de ropa sucia.
Mientras Jacinto, un joven de diecinueve años ilusionado con ser un detective famoso, se afanaba en adecentar la casa-oficina de González, le preguntaba con un tono de voz exageradamente vital para el estado en que se encontraba el expolicia.
-¿Anoche salió a celebrar el caso resuelto de la señora Piquet?
El recuerdo del whisky y del caso resuelto se apelmazó en su mente, bonito caso el que acababa de resolver y pingües beneficios que le había reportado.
No pudo dejar de sentir una erección al recordar como se resolvió el caso y una mueca se dibujó en su rostro.
(continua en eroti-k)