jueves, 31 de octubre de 2013

La escritora (halloweenblog)

La lluvia salpicaba las ventanas, en la aldea, las tardes se hacían largas y tediosas. La escritora, aislada en la buhardilla, destapaba en el ordenador, las tripas de su última novela que le bullían sin descanso en la mente.
No se percató del romper de cristales, ocultado por el estruendo natural de la tormenta. La sala, se sobreiluminó por la caída de un rayo cercano, y tras el fogonazo, un apagón.
Maldijo entre dientes a la compañía eléctrica. Se asomó por la ventana para ver si los vecinos tenían luz. Su fastidio se atenuó al comprobar que solo era en casa y la solución estaba en su mano.
Bajó a tientas por la angosta escalera, comenzó a notar una sensación extraña, como si la observasen. Un miedo absurdo se instaló en su mente. Canturreó una canción tratando de desecharlo, pero notaba como el vello, sin razón alguna, se erizaba; de pronto otro rayo iluminó el resto del hueco de escaleras y el salón. La luz, le hizo, curiosamente, sentir mas miedo. Le comenzaba a aterrorizar pensar que pudiese ver alguien, y que en un segundo lo viese y desapareciera en la oscuridad. El tronar de la cercana tormenta, hizo que diera un grito. Lo absurdo de la situación le hizo reír. Una risa floja, de miedo, que usó para atenuar el pánico. Llegó hasta las velas y las cerillas, preparadas para estos casos, bastante comunes. Se dirigió ya con la luz del fuego hacia los contadores. Allí comprobó que habían saltado. Sonrió para sí misma a la vez que subía el machete y se sentía como Dios al crear la luz. Sopló la llama que se extinguió dejando tras ella una fina columna de humo. Subió los escalones relajada, sonriente cuando por el rabillo del ojo vio algo extraño, se giró, un nuevo rayo iluminó la casa. Una tormenta ahogó el desgarrador grito de la escritora.
Días después en la páginas de sucesos de la Voz De Galicia, se pudo leer: "Escritora aparece muerta en su casa, la policía no sabe las causas del fallecimiento, sobre el cadáver se encontró un gato negro".