jueves, 12 de febrero de 2015

La primera

El agua helada golpeaba el suelo gris, bajo el plástico, veía los pies de los transeúntes pasar; todos llevaban prisa, nadie reparaba en aquella maraña de plásticos y telas amontonadas a un lado de la acera, bajo la cual se cobijaba un pequeño cuerpo humano. Pronto la calle quedó vacía; el agua arreciaba y los canales que se formaban arrastraban todo resto de humanidad por las alcantarillas. Tres horas después, un tímido rayo de sol rompió la atmósfera, y fue cuando ella lo recibió de lleno por ser la única persona que en ese momento estaba en la calle.