jueves, 31 de diciembre de 2015

El último relato del año

Faltaban minutos para las doce, nervisios hablaban algunos sin apenas tomar aire, elevando el sonido de sus voces por encima de los demás...los menos, contaban sus uvas en silencio, absortos en sus mundos y esperando cumplimentar ordenadamente con el ritual anual. Los más jóvenes daban explicaciones a los neófitos, a sabiendas que no mucho tiempo atrás ellos fueron aleccionados. El reloj sigue su curso ajeno a la espectativa creada entorno a él. Alguien manda callar, van a comenzar los cuartos, las primeras campanadas se imponen en el salón, de pronto alguin advierte con un grito seco ¡Ahora! Y el primer !Dong! Silencia al país...once campanadas después devuelve la voz a sus habitantes que lo primero que expresan es un ¡Feliz Año Nuevo!