viernes, 30 de mayo de 2008

Tabaco, la guerra continúa

La batalla se iguala, tras entrar en nuestras vidas, instalarse y acabar matando a muchos y enriqueciendo a unos pocos, el tabaco pierde terreno ante la reorganización de los no fumadores. El terreno perdido es notorio y cual droga pasada de moda acabará extinguiendose en la historia de la humanidad. (Me da miedo hacer estas aseveraciones futuristas porque cuando alguien se equivoca de manera soberana siempre queda en la historia como el que dijo la burrada más grande del siglo, aunque siempre estaré respaldado por los patinazos del amigo Solbes).
Aún recuerdo cuando los maestros fumaban en clase, el cigarro era un elemento más del hombre y eso fue lo peor para la mujer, en la actualidad, fuman más mujeres que hombres, y no entiendo como las feminas, criaturas de la naturaleza superiores al hombre en inteligencia han caido de manera tan absurda en el vicio del fumeteo.
Fuí fumador, de los que fumaban cuando querían, pero un día dije "No fumo más", fue un 13 de Agosto del año 2007, tras una noche de bastante alcohol y excesivo humo, desde entonces, solo fumé 5 ó 6 puros habanos de distintos calibres y en ocasiones contadas sin que me produjeran ningún placer y sí algo de nauseas.