lunes, 25 de octubre de 2010

Odio -Concurso de todos los Santos- (Halloblogween)

La vida de Luis era de lo más apacible, su mundo se circunscribía a sus amigos de siempre y a su familia; pero un día, ocurrió lo inesperado... fuera de su círculo había algo más, existían personas, mostraban valores desconocidos para Luis. Tuvo que descubrir ese otro mundo.
El universo está en constante evolución, igual transcurren las vidas. Evolucionan, cambian, para mejor o para peor, pero son dinámicas, no fijas. Luis había vivido una existencia de lo más tranquila, rodeado de personas queridas y a las que quería. Pero una nebulosa iba invadiendo su mente, su espacio; una negra nube que se asentaba en su vida.
Uno de Noviembre del año 2.010, Luis había pasado la noche fuera, meses antes su mujer lo había abandonado y se fue de casa con los dos hijos. Despedido de su trabajo por causa de la gran crisis, el hombre solo había encontrado refugio en la bebida. Tras una miserable noche en la que ingería todas las sobras de los botellones, intentaba encontrar un lugar donde reposar sus helados huesos...
El estómago le ardía, la ardentía le subía por el esófago hasta la misma garganta. Arqueado y dando camballadas recaló en un oscuro portal.
Sus sueños se entremezclaban con los sonidos del exterior, risas de niños, claxon de vehículos impacientes, vendedores ambulantes,...
Inyectado en sangre, sus ojos sobrepasaron el diámetro de sus cavidades y se proyectaron hacia el exterior. Así volvió a caminar por aquellas calles abarrotadas de transeúntes que se apartaban a su paso. No hubo tiempo a más, un vómito de sangre inundó la calle, sus cansados pies arrastraban el viscoso líquido a su paso. La visión era dantesca, el olor que desprendía y la imagen producía desmayos y más vómito de los viandantes que se aunaban a aquella masa informe que seguía saliendo de su boca.
Cayó de bruces sobre el asfalto, inerte quedó hasta que llegaron los sanitarios.