Y llegaron galopando en caballos blancos, dejando tras de sí, una estela de blanquecino polvo; no eran muchos, pero sí suficientes.
Agotados por vencer a la tediosa rutina, los caballeros se esforzaban cada día. Cuando vieron llegar los refuerzos, se miraron, aunaron cuerpos con cuerpos y afrontaron la lucha con determinación.
Aquella batalla la volverían a ganar.
Buena tarde del Domingo.
En el jardín azul había flores diferentes a todas. En el jardín azul habia aromas por nadie nunca sentidas. En el jardín azul habia sonrisas que jamás terminaban. En el jardín azul habia poemas que en su luz se elevaban. En el jardín azul habia un tesoro; estaba el fin del dolor. En el jardín azul estabas tú... estabas tú, y me amabas. (Germán Alexis Gilio)
lunes, 20 de diciembre de 2010
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¿Contra quienes luchaban? Contra los esforzados guerreros de caballos negros, lástima, esta batalla la volvieron a perder ¿cuántas bajas? A lo peor luchaban contra sí mismos. Besitos ante-navideño maguito.
ResponderSuprimirHola Mad.
ResponderSuprimirSiempre es una lucha diaria el plantar cara a la tediosa rutina, pero cuando se aunan fuerzas seguro que se gana la batalla.
Un beso