jueves, 25 de abril de 2013

El espía

Todas las mañanas nada más llegar a la oficina, rastreaba en su ordenador todos los puntos estratégicos que tenía asignados.
En Mountain View, California, no se andaban con tonterías.
Querían controlar todo internet, y por ende, el mundo. Cuando revisó todos los blogs y páginas que tenía asignados, descubrió que algo había cambiado en su rutinario día a día. Alguien lo había controlado, descubierto. Se puso nervioso, llamó a sus superiores y les comunicó que desde Europa, en un pequeño punto colindante con África, un "blogero" había descubierto al espía, y ni corto ni perezoso le había dedicado un artículo en su página y le deseó un "buenos días".