jueves, 16 de mayo de 2013

Sin título II

Ana Mª.  era una niña muy traviesa, donde había peligro allí se encontraba.

Una tarde de verano, mientras sus padres dormían la siesta en la playa, Ana Mª. se escapó, se adentró por unas rocas que eran tan, tan altas, que no dejaban pasar la luz del sol. Así, casi a oscuras llegó a orillas del mar, la arena era muy fina, y el agua transparente.
De pronto, vio como el agua rompía su monotonía de las olas, y unas grandes ondas movieron todo el agua haciendo subir la marea.
Ana Mª. quedó petrificada al ver lo que acababa de salir del océano. Una gigantesca anguila; que dijo:

-Hola niña, ¿Como te llamas?.
Ella le dijo:
-Me llamo Ana Mª, ¿Y tú?.
-Yo soy el rey de las anguilas, llámame Majestad.
-Como queráis, le dijo la niña.