jueves, 5 de septiembre de 2013

El Incorruptible

Nole era un tipo peculiar, jamás había sucumbido al engaño ni al soborno. En su puesto de funcionario, veía como cada día, hasta los compañeros más honestos, caían en las garras de la corrupción
por uno u otro motivo.
 Nole se limitaba a mirarlos por encima de sus pequeñas lentes y negar en silencio con su cabeza. Cuando algún incauto intentaba pasarle un sobre para que sus papeles se perdieran o elevaran sobre el montón, Nole se limitaba a presentar una denuncia contra el individuo en cuestión. Nole era incorruptible.
Los vecinos le animaban a entrar en política, pero ningún partido lo quería en sus filas. Nole era feliz y vivía placidamente haciendo lo correcto.
Aquel caluroso verano, una llamada anónima hizo que la policía entrara a la fuerza en la casa de Nole, cuando entraron no podían creerse lo que sus ojos le mostraban. Nole se había ahorcado. ¿Se había o lo habían?. Esa pregunta fue la que se hizo la policía y comenzaron a investigar.
Tres meses más tarde, la Juez ordenó la exhumación del cadáver para hacer unas pruebas que determinarían si Nole había ingerido unos antidepresivos. La sorpresa fue mayúscula al comprobar que Nole seguía intacto, como el día que fue enterrado, y es que Nole, era incorruptible.