miércoles, 1 de abril de 2009

Niña Estrella

Esta es mi última creación literaria, Agosto de 2008.

Niña Estrella

Estando de vacaciones, en un restaurante junto al mar, mi hija me pidió que le contase un cuento mientras comía.

Había una vez un árbol en el que vivían un oso hormiguero, un pájaro carpintero y una ardilla. El oso hormiguero vivía en la base del tronco, y cada vez que una hormiga intentaba subir por el árbol, este sacaba su larga lengua y "slurp!", se la comía. Más arriba, vivía el pájaro carpintero, que se llevaba todo el día "Toc-toc-toc" haciendo agujeros en el árbol y la ardilla, que rellenaba los agujeros con nueces, avellanas y todo tipo de frutos secos que encontraba en el bosque.
Una noche, una estrella fugaz iluminó todo el cielo, y fue a pararse justo en la copa del árbol donde vivían nuestros amigos, resultó ser una niña, de largo y liso pelo dorado, ojos celestes y piel blanca.
Se llamaba Estrella y había caído del cielo, se quedó a vivir con nuestros amigos el oso hormiguero, el pájaro carpintero y la ardilla.
Una noche, la ardilla se despertó y oyó gemir a la niña;
- Pobrecita de mí, jamás podré volver a estar con mis padres, mis hermanas y hermanos, mis amigas y amigos...y le caían lágrimas que brillaban bajo la luz de la luna llena.
A la mañana siguiente, la ardilla reunió en la base del árbol al Oso hormiguero y al pájaro carpintero.
-"Slurp!" se comió el oso hormiguero a una hormiga que por allí pasaba.
¿Que ocurre?, dijo el pájaro carpintero.
- Eso, ¿que ocurre? preguntó también el oso hormiguero con una voz muy grave.
La niña Estrella, que está muy triste porque quiere volver con su familia y amigos, y he pensado que podríamos ayudarla.
- ¿Cómo podremos ayudarla? dijo el pájaro carpintero
- Eso digo yo, ¿Cómo podremos ayudarla?"slurp!" volvió a repetir el oso hormiguero con su voz ronca y atrapando otra hormiga que por allí pasaba.
- Podríamos ir a pedirle ayuda al Mago de la Barba Blanca en la montaña de cristal.
- Muy buena idea ardilla le aprobó el pájaro carpintero
- Sí muy buena, aseveró el oso hormiguero.
- Partamos ahora mismo hacia la montaña de cristal dijo la ardilla.
Y así marcharon los tres amigos hacia la montaña de cristal para encontrarse con el Mago de la Barba Blanca y que les diese una solución para que la niña Estrella volviese al cielo con sus amigos y familiares.

Al medio día llegaron hasta la gran montaña de cristal, era impresionante, comenzaron a subir y se resbalaban, además era muy frío, se dieron cuenta que aquello no era cristal, era ¡Hielo!. Viendo que no podían subir comenzaron a gritar llamando al Mago de la Barba Blanca.
-¡Mago de la Barba Blancaaaa!, ¡Mago de la Barba Blancaaaaa!...pero allí nadie contestaba.
-Subiré volando hasta la cima y veré si está allí arriba el Mago de la Barba Blanca.
Y comenzó a volar dandole vueltas a la montaña y llamando al mago de la Barba Blanca, al atardecer llegó hasta donde se habían quedado nuestros amigos.
- Allá arriba no hay nadie, dijo el pájaro carpintero con la lengua fuera del pico.
- ¿Cómo que no? gritó la ardilla desconcertada
- Eso, ¿cómo que nó?, "Slurp!" preguntó también el oso hormiguero.
- Como os digo, eso es una montaña de hielo en la que no vive nadie, volveremos al árbol y le diremos a la niña Estrella que hemos fracasado en el intento.
Se quedaron a dormir frente a la montaña de hielo, a media noche, la ardilla se despertó, miró a la luna llena y cuando se iba a dormir de nuevo, se le abrieron los ojos de par en par, miró la montaña, miró la luna llena, volvió a mirar la montaña y la luna llena, parpadeó fuertemente y llamó a sus amigos...
- Chicos, chicos, despertad y mirad la montaña de hielo.
- ¿Que pasa ardilla? dijeron a la vez el oso hormiguero y el pájaro carpintero.
Allí en la montaña de hielo, se reflejaba la luna llena, pero en el reflejo se veía una cara con los ojos cerrados y larga barba blanca.
- Es el Mago de la Barba Blanca, dijo la ardilla emocionada, ¡Llamemoslo!
- ¡Mago de la Barba Blancaaaa!, ¡Mago de la Barba Blancaaaaa!
- ¿Quién osa molestarme? dijo la montaña con una voz que salía de ultratumba.
- Somos nosotros, gritaron los animalitos
- ¿Y que quereis?
Entonces la ardilla le explicó todo lo que había acontecido.
- ¿Quereis ayudar a la niña Estrella y no sabeis como?
- Efectivamente, dijo la ardilla
- Sois buenos amigos, y por eso, os daré la solución a vuestro problema, debeis coger polvo de estrellas y rociar a la niña por encima, así ella volverá a sucar los cielos para reunirse con los suyos. Y diciendo esto, el Mago de la barba Blanca desapareció.
Muchas gracias dijeron los animales y partieron velozmente hacia su árbol para darle la buena noticia a la niña Estrella. A mitad de camino, la ardilla dijo...
- Un momneto, ¿de donde sacamos nosotros polvo de estrellas?...
- Es verdad, contestó el pájaro carpintero.
- Eso, es verdad, repitió el oso hormiguero.
Y si...-habló el pájaro carpintero- volase hasta el cielo y picotease una estrella....
- Que buena idea, gritó la ardilla, y nosotros recogeremos el polvo que caiga.
Así, el pájaro carpintero comenzó a volar hacia el cielo, y voló y voló en busca de la estrella, pero pronto se cansó y empezó a caer en picado levantando el vuelo antes de chocarse contra el suelo.
- ¿Que pasó? le preguntó la ardilla.
- Las estrellas estan demasiado altas, es imposible que llegue hasta ellas dijo el pájaro carpintero jadeando.
- Volveremos a casa y se lo contaremos todo a la niña Estrella, pobrecita dijo la ardilla.
- Sí, pobrecita confirmó el oso hormiguero.
Llegaron al árbol y le contaron todo lo sucedido a la niña Estrella, la niña se emocionó por lo que habían hecho sus amigos y también al recordar a su familia, comenzó a llorar.
- No llores, le dijo el pájaro carpintero.
- Eso no llores "Slurp!"repitió el oso hormiguero que se comió otra hormiga que pasaba por alli.
- Sí llora, llora y no pares gritó la ardilla
- ¿Como que llore?, preguntó extrañado el pájaro carpintero.
- Fijaos, dijo emocionada la ardilla, las lágrimas que caían, se secaban y se convertían en polvo de estrellas. ¡Es polvo de Estrellas!
Cogieron el polvo y rociaron por encima a la niña, que volvió a brillar y se elevó hasta el cielo para estra con sus padres y hermanos, hermanas, amigos y amigas.
Así, todas las noches, los tres amigos se sentaban a contemplar el cielo estrellado y veían como la niña Estrella les saludaba desde el cielo.
Colorín colorado este cuento se ha acabado.