jueves, 22 de octubre de 2009

Marcha atrás.

Las 8:36 ¡Dios que tarde es!, a las 9:00 tengo que llegar a la cita para conseguir el trabajo.
Dos meses en paro y necesito trabajar, la gran depresión está acabando con todos, y me sale esta oportunidad y me quedo dormido...
Puse el reloj a las 7:30 y no ha sonado, ¿O lo habré apagado sin darme cuenta?, que tarde es, una ducha rápida y salgo pitando...
las 8:14, creo que tendré tiempo de desayunar algo en el camino, me da tiempo de tapar la cama... las 8:12 !ummm¡ , creo que antes de tapar la cama eran las 8:14, que raro...
Me quedo mirando los números digitales del reloj, el color verde resalta sobre el fondo negro, de pronto saltan los números y en un abrir y cerrar de ojos el dos se convierte en un uno.