Esta mañana, pude comprobar como la diosa de la Luna había descendido a la tierra para realizar su actividad preferida; la caza. Apareció precedida de su bestia, en busca de una pieza que saciara sus ansias de cazar. Dueña de la naturaleza, joven, bella y segura de sí misma, atravesaba ríos, bosques y prados sin perder la concentración de su objetivo.
Desde mi atalaya, contemplé a la Diosa Artemisa en todo su esplendor. Suerte tuve de que Cupido a estas horas de la mañana dormitase. Y para ser sincero, entre la flecha de cupido o la de Diana, preferiría ser atravesado por una de la virgen blanca. Solo para poder decir que ella me había partido el corazón.
Me llamo Endimión, y sueño cada noche con los suaves labios de Diana sobre los mios temiendo despertar para descubrir que no es verdad.
En el jardín azul había flores diferentes a todas. En el jardín azul habia aromas por nadie nunca sentidas. En el jardín azul habia sonrisas que jamás terminaban. En el jardín azul habia poemas que en su luz se elevaban. En el jardín azul habia un tesoro; estaba el fin del dolor. En el jardín azul estabas tú... estabas tú, y me amabas. (Germán Alexis Gilio)
sábado, 22 de mayo de 2010
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Yo hubiera preferido un flechazo de Cupido, pero bueno... cada quien tienen sus preferencias! jejeje
ResponderSuprimirBuen fin de semana.
Diana/Artemisa, mezclas mitologías, pero se te perdona la licencia por esa bonita frase final.
ResponderSuprimirPríncipe Endimion, el amor de Sailormoon (ahora yo mezclo lo clásico con la cultura manga, para que veas).
La cultura es universal Teresiña y en la mezcla se encuentra el todo.
ResponderSuprimirUn beso desde el Sur, cuando encuentre de nuevo la poción volveré...
De momento sigo retirado a la sombra en una hamaca tomando CruzCampo contemplando el mar a la espera de que Poseidón decida llevarme con él.