lunes, 22 de febrero de 2010

Pensamientos en la Sombra

Felicidad

Iban paseando por la calle un matrimonio de ancianos, hablaban con otro anciano, la señora, muy orgullosa contaba que su nieta había aprobado unas oposiciones en una universidad, y que además, su carrera de ingeniera química la había aprobado con matrícula. Buscaba en estos énfasis el apoyo de su marido, que corroboraba ampliando con orgullo la información de las palabras de su señora.
Así anduvieron a un paso cansino dos manzanas, su interlocutor callaba y con la paciencia que da la amistad y la edad oía todos y cada uno de los comentarios.
Al final, la cara de aquellos dos ancianos rezumaba felicidad por los logros de su nieta y su amigo le preguntó:
-Que bien, se os ve felices por los logros de vuestra nieta, pero ¿Es ella feliz?.
El matrimonio se miró, respondieron que imaginaban que sí, pero que no lo sabían a ciencia cierta. Así que les quedó una cosa clara, cuando hablasen la próxima vez con su nieta se lo preguntarían, ya que la felicidad no es más que lograr éxitos pequeños y mantenerlos vivos.

Conclusión:
La Felicidad es igual al fuego, una pequeña llama no es suficiente para calentarnos, una buena llama es agradable, mucha llama impresiona, sofoca, pero dura poco el combustible y se apaga pronto...